Si has notado que tus piezas de mosaico, sanitarios o tejas de cerámica se deforman durante el proceso de cocción a altas temperaturas (entre 1000°C y 1400°C), el 90% de las veces no es culpa del horno, sino del material del soporte. Este simple error puede reducir tu tasa de rendimiento hasta un 35% y aumentar los costos de desperdicio.
Los soportes tradicionales de arcilla refractaria o cerámica común tienen una expansión térmica descontrolada. En comparación con materiales avanzados como el composite de corindón-mulita, su coeficiente de expansión térmica es hasta un 40% mayor — lo que provoca grietas, curvaturas y colapsos durante la fase de enfriamiento.
| Material del Soporte | Coeficiente de Expansión Térmica (ppm/°C) | Resistencia a la Flexión (MPa) | Vida Útil Estimada (ciclos) |
|---|---|---|---|
| Arcilla Refractaria | 7.2 | 15–20 | 80–120 |
| Corindón-Mulita Compuesto | 4.3 | 35–45 | 300–500 |
Como ves, el cambio no es marginal. Un soporte de corindón-mulita no solo resiste mejor al calor, sino que también mejora la calidad final de tu producto. Esto es especialmente crítico si fabricas mosaicos delicados o tejas de pizarra que requieren precisión dimensional.
“Después de cambiar a soportes de corindón-mulita, nuestra tasa de rechazo por deformación bajó del 22% al 6%. ¡Y ahorraron más de $18,000 al año en material perdido.”
- Juan Martínez, Gerente de Producción, Cerámicas Alba (España)
No todos los procesos son iguales. Aquí tienes una guía rápida:
💡 Tu soporte ya está mostrando signos de agotamiento? Revisa si hay deformaciones leves después de cada ciclo. Si detectas curvatura incluso sin carga, es señal de que ha comenzado a degradarse internamente.
Con esta información, puedes evitar pérdidas innecesarias y optimizar tu producción. No esperes a que el problema empeore — actúa ahora.
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